Brick guardo silencio, por lo que Momoko comenzó a impacientarse. "—Manda a tus padres a la mierda."
Momoko quiere violar a Kaoru, Brick le quiere lejos de su pelirroja, Butch está en el dilema de si es gay o no, Miyako no sabe si ayudar a Momoko o mantenerse alejada y Boomer cree que todos están locos.
—No entiendo como alguien con tu estatura puede ser tan brava
Tú y yo corriendo desnudos por la calle, no sé, piénsalo.
Después de aquel suceso, Momoko solía encontrar rosas; sin espinas, porque es tonta y puede pincharse, y a un joven de ojos azules y cabello rubio observándole desde el otro lado del rosal. [Regalo para Anonima-Traumada]
Las piezas seguían llegando... [Tokio Matsubara, Matsubara family] [Para Ziimeya]
Sólo es una niña asustada, una niña a la que se le ha arrebatado su futuro; su vida; como a ti. Un alma inocente que no merece caminar en la oscuridad, que no merece hundirse en la eterna tristeza. [Slender, Sally], [Para powerdark #4]
Butch le había tomado el rostro con ambas manos y se había acercado mucho a su espacio personal; demasiado.
— ¡Sí! a veces escucho a mamá gritar —cuenta la infante volteando a ver a su tío—, pero los dos le rezan a Diosito y mamá no tiene pesadillas —terminó volteando a ver hacia el frente. [Dai, OC, Kaoru, Butch]
Lo dices bajito, en un susurro sólo para que ella lo escuche. Porque temes que si lo dijeses en alto llegase a sonar falso. Y tus palabras son las más verdaderas que has dicho en la vida. [Annie/Sakurako&Jason]
Brick quedo con la boca abierta mientras su tenedor quedaba a medio camino de su boca, Butch por otro lado lo miraba con ojos muy abierto. — ¿Qué… dijiste?
"—No me gusta mi cabello, es un color horrible —se queja Momoko." / "(—Momoko, yo también tengo el cabello naranja —quiere decirle—. Y me veo genial y sexy.)"
Las sombras formaban figuras deformes y aterradoras. El sonido de pesadas y largas cadenas siendo arrastradas comienzan a escucharse.
Pero de algo Kaoru estaba más que segura, nunca volvería a jugar a las escondidillas con su hermano.
Fue a decir algo, pero quedo callada al ver como el rubio llevaba un dedo hasta sus fosas nasales y comenzaba a hurgarse la nariz. Volteó a todos lados para comprobar que no era la única viendo eso, pero sí lo era.
Brick observo la caja con pequeños chocolatitos que le había regalado a su novia. Le parecía extraño que, siendo Momoko una adicta al azúcar y el chocolate, haya rechazado con tanta pasión aquellos pequeños trozos de chocolate blanco. Pero allí estaban, siendo dejados a un lado. Olvidados y rechazados.
Allí estaba él, a uno centímetros de su rostro y con su chicle de menta en la mejilla. Dios, o quien quiera que estuviese allá arriba, debía de odiarla.
Porque el amor y las redes sociales, no son buena combinación.
—Kaoru—le llamó Butch—, se te ve el trasero.
Me encuentro hambriento de mar y cielo. Del misterio que son tus ojos. Mi vida.