Summary
Magnus nunca ha tenido miedo de fracasar o envejecer. Ni siquiera de sentir, sabiendo que aquello sólo trae consigo dolor y pérdida. No le teme a los sentimientos, hasta el día que conoce a Alexander Lightwood. Porque quizás perderle sería más de lo que él pudiese soportar. Y aún así, sabe que sufrir por Alec vale la pena. Porque Alec es... Alec, y no puede evitar enamorarse de él.