Summary
Toothless echó una mirada hacia la casa, mientras sacudía la cabeza. Desde la boda del jefe con Astrid, las cosas habían sido diferentes para él y su jinete. Ahora, el dragón sólo podía pasar el día con Hiccup, porque las noches, bueno… estaban reservadas sólo para ESO. Humanos. Locos humanos. ¡Locos humanos desnudos! Locos... por el sexo, pero al final siempre daba lo mismo.