Summary
—Kouki, ¿recuerdas aquella vez que dije que nadie estaba a mi nivel, y no dejaría que nadie me mirara a los ojos? ¿No te has preguntado nunca, porque desde nuestro primer encuentro dejé que vieras mi mirada? —pronunció con su voz, que como siempre, era inalcanzable, como si viniera del mismo cielo.