Summary
Y se dejo arrastrar, casi invitado por el pedazo de tela rojo. Era insano y peligroso, sensual y atractivo. Los ojos verdes devorando cada centímetro de su presa. Los instintos reclamando que actuara. Lastimosamente, Harry Potter, no era precisamente la persona más hábil en esos temas; por lo que, sencillamente no entendía.