Summary
Él sería Hokage. Él despertaría el sharingan y con el y sus gafas defendería toda la aldea de Konoha. Porque Obito iba a ser Hokage y su cara en piedra intimidaría a todas las aldeas al mostrar su perfecto sharingan y sus inseparables gafas. El Sandaime no podía evitar sentirse feliz de ver a niños como Obito con el ardor de una meta brillando en sus ojos.