Summary
El Francis que Arthur siempre había conocido tan pagado de sí mismo, tan cruel en sus observaciones, con su sobrada sonrisa de superioridad...; ese Francis nunca se enfrentaba a él sin proteger su corazón con un escudo de palabras superfluas. Pero la Gran Guerra lo erosionaba todo, y en las trincheras no quedaba sitio para florituras, solo para la verdad.