Summary
A lo largo de los siglos, una corona significó riqueza, dominio y poder. Cientos de batallas fueron libradas y océanos de sangre derramados sólo por poseerla. Elsa tiró la suya a sus pies, con marcado desdén. Para Hans, esa joya siempre había significado su todo. Pero esa vez, él la miró realmente; tanto a ella como a su corona rota. Y se dio cuenta que no, nunca valió como creyó.