Summary
Adrien sufre un "accidente" y desde entonces comienza a actuar muy extraño, o, para Marinette, extrañamente familiar. —Tú debes ser Marinette —le dice con una sonrisa para nada Adrien Agreste—... Un placer, princesa —le guiña y procede a besarle el torso de la mano. Marinette reprime muy mal el chillido que refleja el escándalo que se ha desatado en su interior.