Summary
Este fuego que ardía en su interior no era como cualquier otro que pudiera haber en el mundo, no era una pequeña chispa, ni era fluctuante como la llama de una chimenea o fogata. Era un infierno de ardiente intensidad que consumía todo a su paso sin destruir su corazón en el proceso. Esa llama que ardía en su interior era incluso más brillante y cálida que el resplandor del sol.