Summary
Hacer una buena acción no siempre, por no decir nunca, tiene una recompensa. A menudo nuestras buenas acciones traen el sufrimiento a nuestra alma y las almas que tratábamos de proteger. Siempre ocurre cuando tratamos de defender lo que nuestra mente cree conveniente frente a lo que nuestro corazón cree importante. Amor contra razón. No es una pelea justa.