Summary
Apareciste en mi puerta con una gran sonrisa, la borraste de inmediato al ver mi aspecto. Lastima que no podías cambiarlo. Todo el daño que causaste no se repara de la noche a la mañana. Espero que la imagen de mis ojos llenos de lagrimas quede grabada en tu cabeza para siempre. Porque tu mismo la causaste...