Las cosas iban bastante mal, las ganas de seguir la habían abandonado y el invierno la había dejado muda.
—Pareces una nena llevando esa porquería a todos lados—le comento Sirius. —No es una porquería, es un amuleto—respondió James.
¿Él, un Ravenclaw?, no, algo andaba mal y después de 3 años, aún se sentía fuera de lugar. Ese sombrero no puede ser infalible, nada lo es.
El baile no es el fuerte de James, mas esta decidido a aprender a bailar... o algo por el estilo. Originalmente viñeta única que participaba en el reto: "Descríbeme un baile" del foro "The Ruins"
Ya era demasiado. Suficiente.
Su risa, su sonrisa y su mirada.
Caían de sus ojos como lágrimas, plateadas y llenas de recuerdos.
Las voces le hablaban y la oscuridad lo acechaba. "No vale la pena, déjate llevar" murmuraban unas, "No vales la pena, vas a fracasar" le aseguraban otras.
—Es cuestión de tiempo—se repitió por lo bajo—Es sólo cuestión de tiempo.
Lily toma por error una poción de amor y termina locamente enamorada de Remus, James esta que se muere y alguien insulta el orgullo merodeador de Sirius.
—¿Qué sucede, Hagrid? —pregunto Harry. —Nada, solo me acorde de que mi madre— Sonrió mirando al cielo.
Sirius Black tiene un gran miedo y también es su gran secreto, tan grande que ni siquiera James Potter lo sabe. Y tendrá que encarar a su miedo solo... en frente a más de 300 personas.
—Es un refrigerador, Sirius—dijo Lily divertida—sirve para mantener las cosas frías y congelarlas.
Porque todos hemos pecado más de alguna vez... Todos hemos sido avaros al no prestar algo o hemos sucumbido ante la gula solo para seguir disfrutando de un placer. Pero las cosas cambian cuando en tan solo tres personas encuentras los 7 pecados capitale