Era imposible, que hubiera una estrella fugaz en el cielo nublado de aquél lugar… SasuNaru
y le besó la mejilla suavemente. Luego se fue, hasta que la silueta de su vestido se perdió entre el gris monocromo del día hacia el horizonte, y Ren Tao en un shock total, sólo pudo permanecer más congelado que los vidrios de los coches la mañana de ese día, mientras se tocaba la mejilla, donde no sólo lo había abofeteado una chica, sino que también lo había besado. RenxJeanne
Porque él también... Hacía todo por amor.
—¡Damas y caballeros, es un honor para Fairy Tail presentarles, en esta noche de teatro, las obras de La bella Durmiente, Peter Pan y Romeo y Julieta —exclamó Makarov, el mago santo. Gruvia, Nalu, Jerza. Serán 3 caps
Estaba enamorado de él. Sin remedio, y desde hace mucho tiempo...
—Si llevaras a Izuna con nosotros, te acompañaría hasta las estrellas, Hashirama —Hashirama lo miró sorprendido, con una expresión estupefacta al borde del llanto. Madara bufó fastidiado. Ese idiota seguía siendo ridículamente sentimental. —No creo que Izuna me permitiera besarte...
—¿Por qué no me he explotado a mí mismo ya? —Si me lo preguntas desde mi punto de vista, extinguir tu propia vida sería demasiado estúpido; no obstante tú no lo piensas así, ¿cierto?, ¿cómo esperas que te diga algo que no sabes tú? No comprendo ni tengo la menor intención de comprender tus absurdos y estúpidos ideales, Deidara. Leve Sasodei
Well, es una simple confesión con un toque saddaada puro shonen ai, sin yaoi yaoi -w-
—¿Verdad que tú me vas a regalar tus lindos chocolates, Shin-chan ? —el aludido enrojeció hasta las orejas. Sea por vergüenza o indignación , cuando la imagen de él mismo entregándole a su compañero de equipo unos chocolates hechos con sus propias manos, le cruzó de manera fugaz por la cabeza. Takao deja que se escuche un sonido burlón. (está largo pero besho y cursi, me lucí!)
—Kouki, ¿recuerdas aquella vez que dije que nadie estaba a mi nivel, y no dejaría que nadie me mirara a los ojos? ¿No te has preguntado nunca, porque desde nuestro primer encuentro dejé que vieras mi mirada? —pronunció con su voz, que como siempre, era inalcanzable, como si viniera del mismo cielo.
Era incapaz de sentir dolor, y aún así se pecho ardía como si lo hubieran apuñalado. No hay manera de herirlo, y aún así sentía que sangraba por dentro. No había veneno capaz de matarlo, y aún así algo negro como tinta se esparcía en su interior, asfixiándolo. No había fuego capaz de quemarlo, y aún así sentía que se consumía como hoja de papel... Sasodei.