Tal vez no era el momento correcto para revelar su deseo...tan solo debería esperar unos años más.
Tal vez su mente se había dañado (y de paso también el estúpido espejo)…Por favor ¿en verdad un simple encuentro la iba a dejar tan impactada?
Todo en su vida estaba perfecto. Pero nada dura para siempre, depende de ella ser fuerte o caer unas cuantas veces. Y hay veces en las que no puedes seguir viendo tu mundo caer, era tiempo de volver a recomponerse.
Un pesado libro. Una sala tranquila. Una pelirroja concentrada (y enojada). Un rubio intentando sonar simpático y una jaqueca fingida. ¡Cuidado con lo que deseas!
El Amortentia no estaba equivocado. Desde siempre estuvo loco por el aroma a rosas, pergamino y fresias.
¿Y qué ocasión importante era para que Rose Weasley llevase semejante atuendo? ¡Nada más que otra estúpida cita a ciegas que sus primos le habían planeado!
De como un pequeño error, olvidar una pequeña cosa, se convirtió en algo que ni Hermione ni Draco podrían controlar. DRAMIONE
Porque no son los adornos, no es la nieve. No es el árbol, ni la chimenea. La navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante. Y eso, es algo que Harry Potter ha conseguido después de Hogwarts.
Una escena de celos sobre el lago del calamar gigante...así de cursi como todas las películas que Lily ama y que Scorpius odia (secretamente), pero después de todo, no está mal ser cursi sobre el lago…¿o sí?
Si te dieran la oportunidad de hacer algo, y te aseguran que saldrá como tú quieres…¿Que harías?