Gellert lo hace sentir vivo. Lo rescata de su entumecimiento con una risa salvaje y espontánea. Por primera vez, lo vislumbra con perfecta claridad. El futuro sí es brillante. Es grande. Es gigante. Es un futuro junto a Gellert.
Su familia hace tiempo que dio por sentado que era un squib. Todos menos el tío abuelo Algie, el cual se resiste a aceptarlo con uñas y dientes. La aparente carencia de sangre mágica de su sobrino nieto lo ha llevado a tomar medidas desesperadas. Porque el tío abuelo Algie nunca se equivoca.
Benjamin Thurkell comprende entonces que hay algo que le importa más que lechuzas que atraviesan ventanas, calderos, varitas o cartas de bienvenida. Sabe que por muy maravilloso que suene Hogwarts, pierde todo encanto y sentido si sus hermanos no pueden acompañarlo. Y eso era lo que importaba. Aún más que la sangre.
La decisión que ha tomado no es fácil. Su madre le ha advertido que es difícil pretender mezclar dos mundos tan distintos entre sí. Pero a ella no le importa correr el riesgo. Sabe que ambos lo valen. Ahora, le toca ser leal a sí misma.
Cinco brujas que marcaron, cada una a su particular manera, la historia del mundo mágico. Viñetas en torno a Alberta Toothill, Gunhilda de Gorsemoor, Elladora Ketteridge, Tilly Toke y Jocunda Sykes, personajes secundarios pero no por ello menos importantes. Escrito por el Día Internacional de la Mujer.
Cuando Moira Montgomery rechazó colaborar con Lord Voldemort, no imaginó las consecuencias que esto traería. El castigo por su osadía vendría en medio de la noche, con los asustados gritos de su hijo. Ahora los padres y hermanos del niño aguardan en el Hospital San Mungo mientras este se debate entre la vida y la muerte.
La hija de muggles Rose Zeller no tiene idea de qué significa pertenecer a cada casa en Hogwarts. Su entusiasta nueva amiga, por el contrario, parece saber mucho sobre el tema. Si todo lo que le ha contado es cierto, Rose puede estar segura de dos cosas: Su hermana mayor es realmente increíble y Hufflepuff es una casa grandiosa.
A pesar de su corta edad, Meleda tiene claras muchas cosas. Una de ellas, y sobre la cual se encuentra particularmente muy segura, es el conocimiento irrefutable de que su hermana Violet es fea.
El día en el que por fin irá a Hogwarts ha llegado. Sin embargo, Cho no está contenta. Sabe que debería estarlo, pero no lo está. La perspectiva de estar tantos meses alejada de sus padres solo consigue espantarla. Quizás lo único que necesita es algo de buena suerte.
Porque, en el fondo, sabes que no está muerta. Tu hermana vive, solo que ahora lo hace lejos de ti.
Invadida. Vulnerada. Marcada. Es así como se siente Marietta.
Es su cumpleaños número once y papá le ha hecho un gran pastel. También le ha dicho que, aún si no recibe ninguna carta, nada cambiará para él. Rubeus, sin embargo, no puede evitar soñar con la ansiada carta a Hogwarts.
Bellatrix ríe. Ríe con esa risa que consume. Ríe porque puede. Ríe porque ¿por qué no?
Porque mientras Remus se empeñaba en buscar razones para alejarse de ella. Tonks estaba segura de tener mucho más que sólo cinco motivos para querer quedarse a su lado.
No importa que el partido aún no haya acabado. Cuando Lily Evans arroja los brazos a su cuello, James sabe que la snitch puede esperar. Tienen todo el tiempo del mundo por delante.
Cada vez que el corazón se le encoge, Dirk Cresswell se dice a sí mismo que la guerra tendrá que terminar algún día y entonces podrá ver a Isolde y a los niños de nuevo. Algún día. Quizás mañana.
"Tiene usted una lechuza muy inteligente..."
Por más que pasen los años, Alannis seguirá siendo Alannis. Con su doble ene y sus dientes bonitos.
Porque junto a Hagrid, su hermano mayor, Grawp se siente gigante por primera vez. Regalo para Noe Disaster.
Pequeñas escenas de la vida de Winky, la elfina doméstica que no quería ser liberada. Regalo para Noe Disaster.