Nunca había tenido una vida normal, nunca se había sentido querida, nunca había sido como las demás niñas. Isabella necesitaba escapar, sentirse libre y ser feliz. Una noche decide emprender una aventura, sin darse cuenta de que se dirigía a un lugar de llantos y pesadillas que la obligaría a ser más fuerte, sin darse cuenta de que se dirigía a Nunca Jamás...