Baja la cabeza cuando tus superiores te hablen, no sonrías, camina despacio, endereza la espalda, recuerda tus modales, ¿De qué te ríes? Dije que no sonrieras, eso no es digno de un sangre pura... Y sobre todo, Draco, no te rebajes, no tienes que relacionarte con ninguna raza inferior a nosotros. "¿Por qué?" Era en lo único que podía pensar aquel inocente niño