Para un estudiante de Hogwarts, el último año debe ser memorable en todos los sentidos. Pero para eso, se debe tener cuidado con quién se juega. Después de todo, de la amistad al amor hay un sólo paso, y del amor al odio, otro más.
Qué insistente puede llegar a ser alguien enamorado. Más aún, si ese alguien es James Potter en el día más importante de su vida.