En un mundo donde Voldemort ha muerto en la Primera Guerra Mágica, Ginny hace un hallazgo insólito mientras cumple un castigo en una sala de Hogwarts. Entonces, motivado por un oscuro secreto, Draco se lanzará en una búsqueda a contrarreloj sobre la identidad de un misterioso personaje, sin saber que desenterrará algo más que una historia perdida de entre los escombros de la guerra
En un mundo donde nunca ha existido Voldemort, Hogwarts abre sus puertas cada año a cientos de estudiantes. Ginny y Draco apenas se conocen, tampoco se tienen en gran estima, sin embargo, un cúmulo de problemas y extrañas casualidades hará que sus caminos se entrecruzen una y otra vez, sobre todo, cuando empiecen a tener en común un misterio aún mayor.
Faltan dos días para Navidad, ¿y dejará que se vaya de su lado? ¿Que cuatro años se hagan cuatro siglos, ese es su castigo? ¿Qué el tiempo no se detenga, qué no haya segundas oportunidades para primeros amores, ser infeliz toda su vida? ¿Esa es su condena? ¿No poder decirle lo que siente porque hace cuatro años era solo una niña y se equivocó?
Un día, Ginny se despierta en la cama de un hospital con la memoria perdida. Nadie la busca, no sabe que es una bruja y al final, intentará hacer una vida normal en una ciudad perdida de Moscú. ¿Qué pasará, entonces, cuando un desconocido con una cicatriz en el ojo le cuente que ha venido a llevarla con su familia?
Cuatro años después del fracaso de la Batalla de Hogwarts, Ginny recorre una Escocia devastada por la guerra. Busca a Harry desesperadamente, con una maleta raída y su traje de enfermera... sin saber que va avanzando inexorablemente al encuentro de otro amor que creía ya olvidado hace tiempo. Y es que las promesas que se hacen durante una guerra nunca son para siempre.
¿Me creerías si te digo qué me recuerdas a mí? Que a menudo me veo reflejada en tus miedos, en los silencios en los que te escondes. Si pudieras mirar más allá, si pudieras...Verías que detrás de todo eso estoy yo. Esperando que dejes de pelearte la existencia. Para cuando vuelvas de la batalla que es el ir viviendo día a día, veas que mi mano siempre estará aguardando tu regreso.