Las cosas nunca son como uno las imagina, que se lo digan a Gaara cuando la tranquilidad de su mañana fue interrumpida.
Había conseguido una de las cosas que más ansiaba obtener en la vida desde hace años, y cuando parecía qu elo había conseguido, resultaba que su mente estaba en blanco como las difusas nubes del cielo. No sabía si alegrase o maldecir.
Nunca, jamás, en la vida, volverían a quejarse y criticar los métodos de belleza femeninos a espaldas de sus novias, no cuando estas eran secuaces del mismo demonio y no dudaban en castigarles a todos con el mismo causante de todo, el asunto; aquella pastosa, pegajosa y horrible cera depilatoria de color rosa chicle. Multiparejas: Gaahina, Kibaino, Shikatema, Narusaku y Nejiten.
Todo a su alrededor era tan problemático, tan aburrido y desesperante, pero si con eso podía verla, a ella, le daba igual tener que soportar todo lo que le hiciera falta.
Halloween no es solo una fiesta de niños para ir a pedir caramelos y disfrazarse envueltos en risas alegres, los adultos también podían pasarlo bien a pesar de que antes debían hacerse cargo de los infantes, pero tres eso nada les impedía llevar el nivel de diversión a estilo adulto. Lo que importaba era disfrutar de la noche. ¡Feliz Halloween!
Uno nunca se espera despertar así tras una buen noche de sueño. Sentimientos y emociones excitantes, inesperadas, oscuras y llenas de cuero. Simplemente algo maravilloso que unir a la ya de por si irresistible lujuria. Noche oscura. -No tienes permitido moverte o te castigaré... -Pídelo, suplica... -Autoridad deliciosa que tentaba la cordura -Sí, ama-. Sumisión para obtener deseo.
El naranja no le sienta nada bien, es por eso que debería probar con otro color, tal vez uno más elegante y atrayente, como el color granate. Este parecía ir mejor con ella, se lo acababa de decir él mismo. Pequeño fic basado en el ending 10 de Naruto Shippuden.
No se puede ir para esos casos como el que ella tenía planeado desde la mañana con los ojos cerrados, no solo porque te puedes caer, si no porque las cosas no te pueden salir como te esperas que terminen. Ir a ciegas no es la mejor opción, Hinata lo termina aprendiendo de una manera poco habitual y totalmente fuera de lugar para su propio gusto. ¡Quien le mandaría tener esas ideas!
Los deseos no son siempre realizados tal cual el destinatario espera. Una princesa que desea ser liberada de la jaula de duro oro que es su apellido. Un pirata que solo desea encontrar aquello por lo que ha dedicado toda su vida en el mar y a ras del peligro. Una aventura impregnada de impensable romance originada tras deseos que pueden llegar a ayudarse mutuamente una vez dichos.
Hoy era el día perfecto para decirle a través e dulce chocolate todo lo que sentía por él. Solo esperaba no ser rechazada sabiendo como era el carácter y personalidad de él ante el amor. ¡Feliz San Valentin!
No había podido evitar caer en el tan famoso amor a primera con algo tan simple e irónico como una primera mirada. Todo en la parada del bús esa mañana.
Ser mascotas del placer el uno con el otro era su gran y adicto secreto. Amarse intensamente en la intimidad.
No había mejor manera de empezar el año que así, como ellos lo habían hecho, y es que esa sorpresa, incluso en mitad de la calle más transitada y bulliciosa de la cuidad, era una autentica maravilla para el corazón.
Lo único que deseaba para Navidad era tenerlo cerca para celebrar Noche Buena su lado porque lo extrañaba como nunca desde que se fue repentinamente por viaje de negocios. Y no solo por desearlo a su lado en la mesa, sabiendo que en casa estaba a salvo, si no porque tenía un regalo maravilloso que hacerle.
Era la última vez que le hacía caso a sus amigas, mucho menos si le insistían con las bebidas alcohólicas. Sino no hacía falta más que ver como había acabado por aceptar hacer una lucha de chupitos con un completo desconocido y que pasó el resto de la fiesta con este, ¡Jamás volvería a acercarse a la mesa de las bebidas! No tras despertar así por lo menos.
La lluvia crepitaba con fuerza, la oscuridad de la noche se cernía sobre la aldea. El peligro acechaba la silenciosa y pulcra habitación de hospital. Miedo, desesperación, excitación, locura. Y sangre. Sentimientos poderosos en un mismo habitáculo en mitad de una tormenta colosal. -No escaparás de mi, corderita.- La sangre era la culpable de todo aquello a lo que se debía de temer.
Un tranquilo paseo por la noche en la orilla de la playa era una autentica delicia tras un día de extenso calor. Claro que lo que comenzó siendo un sereno paseo bajo las estrellas no se esperara que terminara de tal manera ante sus ojos ¡Lo mejor era escapar de allí antes de ser descubierta! One-shot basado en el ending 14 de Naruto Shippuden.
Jamás se imaginó pasar tanto calor como en ese momento, sentía que se derretiría si no la refrescaba algo ya. Por suerte Gaara llegó como su dios pelirrojo salvador con la solución a su problema ¿O tal vez no y volviera las cosas peor? Su novio tenía muy malas ideas por lo que podía comprobar. Jamás le dejaría elegir de nuevo el lugar en el que pasarían las vacaciones de verano.
Él no era un hombre celoso, simplemente era sobre protector hacía todo aquello que le importaba en su vida.
¿Nunca quisiste saber como sería un posible rechazo ante una declaración de amor de una fan dirigido a nuestros queridos e inalcanzables ninjas? De ser sí, ahora puedes saciar la curiosidad.