En ese punto de la historia, cuando solo faltaba esperar el desenlace, Mikasa agradecía que había coincidido, al menos en esa vida, con él. (Spoilers del manga)
Había pensado en falsificar una firma para poder apuntarse al Examen del Cazador, pero no tendría que recurrir a ello gracias a una curiosa intervención.
Senritsu había escuchado el latir de muchos corazones. De todos, el de Kurapika era el que más la angustiaba y el que la hacía desear curar la ira y odio que se cernía sobre el muchacho, anhelaba darle algo de paz aunque fuese por tan solo unas horas.
Gon recibe una invitación para una fiesta de disfraces, curiosamente, esta carece de remitente. A pesar de las insistencias de Killua y Kurapika para que no vaya, el joven Freecss termina arrastrando a sus tres amigos a la fiesta. Kurapika sabe que esa oportuna invitación tiene algo que ver con los asesinatos recientes, nunca pudo haber estado más acertado.
Leorio por fin ha conseguido a Kurapika, así que, junto a Killua y Gon, deciden ir al lugar donde se encuentra para celebrar su cumpleaños y pasar un rato juntos, pero se encuentran con una gran sorpresa al enterarse dónde está su amigo y Kurapika no puede agradecer con palabras el poder volverlos a ver.
Porque Gon no la quería solo por ser mayor.