Kagura está tan asqueada y fastidiada de todo, que se verá orillada a tomar una drástica decisión que mancillaría el frágil ego de Naraku y la poca cordura de ambos. ¿Cómo? Simple: le aplicaría la Ley del Hielo. [Regalo para Evangeline Odette, ¡feliz cumpleaños!]
[Rengokuki/Kagura] Rengokuki, el Guardián del Purgatorio, Conquistador del Paraíso y poderoso jinete de Entei, ha resucitado dispuesto a conquistar el mundo y rehacer su vida y, por qué no, tal vez hasta encontrar el amor en manos de una mujer sin corazón. [Fic participante del Concurso Pactando con el diablo: Mes de los villanos en ¡Siéntate!]
El rastro de la tragedia marcaba con brutalidad sus finos rasgos; una con la discreción más fría de quien ha decidido acorazar lo poco que le queda, y la otra con un eterno gesto de fastidio, una clara muestra de quien ya está demasiado cansada de una vida que jamás pudo vivir. [Regalo para M.J. Hayden, ¡feliz cumpleaños!]
Dicen que si quieres trascender, tienes que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Yo planté sangre y odio, nunca aprendí a escribir y mi matriz está seca de tanta amargura, así que tomé las únicas opciones que tenía a falta de libertad: elegí a mi amo, me entregué a él y salvé una vida. [Fanfic participante del Concurso: Besos Inolvidables del foro ¡Siéntate!]
Todavía no despertaba cuando fui arrojada al mundo como expulsada por una cruel y venenosa matriz. Había sido creada para ser perfecta. Mi creador quiso comprobar qué tan perfecta era, así que me vio y sintió por dentro; me abrió en canal y hacía frío.
Naraku quiere a Kikyou y calmar a Kagura. Kagura quiere matar a Naraku y follarse a Bankotsu. También a Sesshōmaru. Sesshōmaru ni siquiera sabe lo que buscan ellos. A Bankotsu le gusta la idea de Kagura. Yura finge amar a Naraku mientras busca dejarlo calvo; todo confesado a la vieja usanza, en cartas de amor y odio perfumadas con el dulce aroma del crack. ¡Feliz San Valentín!
[AU] ¿Alguna vez has estado tras bambalinas en un teatro vacío? Es algo que te eriza la piel. Kagura, entre fina seda de colores para interpretar su danza en el escenario, sabe que el verdadero espectáculo sería tras bambalinas, con un falso vestidor y un pobre bastardo interpretando para ella su Danza de la Muerte. [Primer lugar en el Concurso de Halloween del foro ¡Siéntate!]
[AU] Somos iguales a Bonnie y Clyde. Iguales a Romeo y Julieta; como Calígula y su Drusila, como Laertes y su flor de mayo, Ofelia; como Jaime y Cersei. Sí, somos iguales a todos ellos, con todo y sus brutalidades, los muertos y sus gloriosos e infernales destinos, pero siempre podremos decir que pecamos por amor. [Reto "Camino al Infierno", 7 días del foro ¡Siéntate!]
[AU] Kagura no sabía si describir ese placer culpable como una tendencia voyerista, candaulista o simplemente perversa. Puede que fueran las tres al mismo tiempo. Pero era su deseo de venganza el que la impulsaba a montar todo aquel espectáculo y el miedo de Naraku el que lo obligaba a mirar y no tocar. [Regalo para Symbelmine, ¡feliz cumpleaños!]
[AU] Luego del día más extraño de su vida y una pesadilla sinsentido, Kagura despierta en un hospital con heridas en las muñecas, sin recordar en lo absoluto el acontecimiento que la lleva directo a un lugar lleno de delirios, misterios y gobernado por un desquiciado Rey.
Algún día Naraku matará a Kagura. Pero, mientras tanto, se contentará con observarla retorcerse bajo él a centímetros de su rostro. Siempre cara a cara.
El arma principal de Kagura es un abanico; una de las tantas de Naraku, sus tentáculos. ¿Qué es lo peor que puede pasar si estos dos elementos se mezclan en medio de una venganza sobre "coladeras de cocina"? ["¡Suelta mi espada, Kagome!: Mes del intercambio en ¡Siéntate!"]
[AU] Naraku Kagewaki y Kagura Katsuguri son compañeros de escuela, pero también eternos enemigos jurados que nadie se atreve cuestionar, mucho menos a insinuar que se sacaban los ojos mutuamente porque muriera el uno por el otro. De hecho, Naraku y Kagura no son como Romeo y Julieta, son mejores. O peores, en el mejor de los casos.
Kagura encuentra a Naraku en una situación de lo más incómoda e inesperada, y considerándolo una oportunidad de oro, se burla de él hasta el hartazgo. Lo que ninguno de los dos esperaba es terminar metidos en una situación aún más embarazosa.
Cuando Bankotsu y Kagura urden un plan para liberarse de las pérfidas garras de Naraku y hacerse del mundo sólo para ellos, jamás pensaron que lo que conseguirían a cambio sería una cortina de niebla y un torbellino de placer y dolor. [Regalo para Eagle Gold, ¡feliz cumpleaños!]
¿Era un castigo o un sádico capricho de su amo? Casi siempre Kagura sólo tenía tres opciones: el dolor, la muerte o Naraku. Siempre pensó que ser una esclava era lo peor que le podía suceder a cualquier ser ávido de libertad, ¿pero qué podía pensar y sentir ahora, cuando su creador decidía transformarla de esclava a una flor de carne y sangre?
Sin saber del todo cómo, Naraku termina cuidando de un par de albinos conocidos. Ahora tiene dos cosas seguras: no sólo es el mejor villano, sino también un pésimo padre soltero. [Regalo para Onmyuji, ¡feliz cumpleaños!]