La guerra se ha desatado. Hermione se ha enamorado de un enemigo. Un chico inesperadamente llega a su vida. Aún existen miles de incógnitas sobre su nuevo mejor amigo. Él se ha enamorado de ella, pero ella no ha logrado sacar a su viejo amor. Harry estará dispuesto a todo por ella, siempre y cuando su pasado no lo alcance y destruya todo lo que ama.
Los Weasley habían logrado controlar su problema de gnomos durante años, hasta que su vecino intervino. Con Ron en casa para las vacaciones, él será el encargado, de nueva cuenta, de controlar la molesta plaga. Sólo debe recordar que los pequeños gnomos son listos y díficiles de atrapar.
Harry había dejado pasar muchas oportunidades de confesar sus sentimientos por Hermione. El valor lo embriaga, está decidido a decir sus sentimientos, pero él no es un experto en saber reconocer los tiempos y lugares para hacerlo. La boda de Ron había llegado y Harry no pudo escoger peor momento que aquel para jugarse el todo por el todo.
Todo inició con otra clásica pelea entre Ron y Hermione, donde por primera vez Luna se vio tentada a intervenir a favor del pelirrojo, quizá por lástima o por amistad, para aquel momento ya no importó. Siete días fueron suficientes para cambiar la vida de los dos magos, en 1440 minutos se tomó una decisión que los afectó gravemente y una canción acompañó su camino a la redención.
Hermione había aprendidó a acostumbrarse a su turbulenta relación con Ron, por suerte para ella contaba con Harry para ayudarle a pasar los problemas. El bosque de Dean, Harry y Hermione, no fueron una buena combinación. ¿Qué hará Hermione cuando las cosas se compliquen? Una semana, tiempo suficiente para cambiar su vida.Una tonada acompañó la duda de Harry. 36hrs para solucionarlo
Los últimos momentos de nuestra vida sirven para atormentarnos y reconfortarnos con los recuerdos de lo bueno que dejamos atrás, pero ello no debe evitar que sigamos adelante con nuestro destino y Harry lo sabe, es por ello que sin importar cuanto su conciencia, que adoptó la voz de Hermione, le pida que se detenga no lo hará.
Hermione detestaba el día de San Valentín, y no por ser soltera o amargada. Tenía al amor de su vida a su lado, a su mejor amigo: Harry Potter. Y el tenerlo a él era lo que más detestaba de aquella fecha, el cómo llegaron hasta esa instancia y todo por culpa de su cobardía. ¿Cómo le podía decir que usó amortenia? Que por culpa de aquella poción estaban juntos.
Los incidentes navideños nunca faltan y Santa es el invitado que no puede fallar. Ante lo que parecería una navidad sin él, Harry sale al rescate y todo por influencia de una castaña. Ahora el moreno no sólo tendrá que enfrentarse a los niños inquietos, sino también a una petición por causa del muérdago.
Las mujeres Potter siempre lograban domarlo, siempre rompían su voluntad y él se dejaba, había cosas que Harry no permitiría y más si se trataba de su única hija. Siempre imaginó que algún día ella se tendría que ir y esa idea le molestaba, lo que más odiaba era tener que saber que los Krum serían parte de su familia, saber que estén cerca de sus amadas mujeres.