Hiroki estaba consciente de que ya había pasado Halloween, así que cerró sus ojos nuevamente, levemente lejos de Usami para no despertarlo. Cerró sus ojos tratando de dormir; pero a penas los cerró sintió el olor de pie de calabaza inundando sus sentidos... solo había un único problema, eran las dos de la mañana; y despertar a Akihiko por cuarta vez seguida no era buena idea...
La treceava tienda a la que entraba y no encontraba ese dulce. Pero no se iba a dar por vencido en encontrar su regalo para San Valentín y menos cuando aquel chocolate había significado tanto para Hiroki hacía tiempo. Que Tanaka lo llamara antojo de embarazo, no le importaba , y aunque lo fuera, también significaba el primer regalo de San Valentín que le dio a Akihiko.
Era su tesoro más preciado y valioso, pero cuando supo la tristeza de Akihiko no pudo evitar en pasarle la idea por la mente. Después de todo, regalar lo que más apreciaba a quien más apreciaba era lo menos que podía hacer para palear el alejarse de él por tanto tiempo... ¡Junjou Minimum!
-Bien, me casaré contigo- suspiró Hiroki, sabía que no podía dejar solo a Akihiko ni a esos ojos violáceos que lo miraban preocupado. Además, cualquiera haría lo mismo ¿no? no es que todavía le gustara, es que cualquier persona normal y no enamorada aceptaría casarse con un amigo para evadir inmigración y cometer un fraude de ley; sí… cualquier persona lo haría... Hiroki x Akihiko
Rinharu para San Valentín. Recordaba perfectamente la primera vez que vio al pequeño príncipe pelirrojo hacía un año. Lo primero que pasó por su mente fue que aquel niño era extraño. Pero jamás pensó en aquel momento que se vería a sí mismo buscando el regalo perfecto para un príncipe que lo tenía absolutamente todo... pero hay cosas del corazón que la razón no entiende.
Porque no había nada más espontáneo, original, detallista y sobre todo romántico, que hacer una cena francesa con sus propias manos aunque fuera la primera vez que Kise Ryouta cocinaba... pero allí radicaba lo especial para celebrar el cumpleaños de Kurokocchi ¿no?. Especial para el cumpleaños de Kuroko, reto del fandom: Kuroko no Basuke en Español!
¡Especial del Día Blanco celebrado en Japón! Hiroki no debía rememorar esos recuerdos doloros de un amor no correspondido; pero allí estaba, recordando algo que no debía...Pero un recuerdo doloroso es fácil de olvidar si reacciona que eso sucedió en el pasado y ahora está en el presente y éste es completamente distinto.
Se supone no debería llover en marzo, pero esa noche el ruido de la lluvia caer le erizaba la piel; la lluvia le traía dolorosos recuerdos que en ese momento Hiroki no quería rememorar, porque esa noche de lluvia era distinta, porque la lluvia no oiría su llanto, oiría por el contrario sus dulces gemidos que opacaban por mucho los recuerdos dolorosos del pasado que la lluvia traía