Noir—SLASH—. Draco no se atreve a sonreír. Harry tampoco aunque allí se le vayan los sacramentos y el perdón de la comadrejilla.
Drabble—SLASH—. Mientras unos pueden preguntarse desde cuándo, a ellos no les queda sino preguntarse hasta cuándo.
SLASH—. Con la ansiedad devorándole, mil días habían transcurrido según el zoclo desencajado de su cuarto. Tan sólo tenía teorías y una vieja amiga que no respondía sus cartas... Draco sólo tenía eso y, a media luz, el peso de una sombra que le seguía.