La vida en el mundo mágico puede ser maravillosa, sobretodo si lo descubres por primera vez, pero cuando convives con ello demasiado tiempo, puedes ver su otra cara. La realidad de la magia es dura y no todos están preparados para aceptarla. No siempre tenemos elección, las circunstancias pueden obligarnos y se supone que debemos ser mejores que eso, pero no siempre podemos.
Cuando las palabras no funcionan, es necesario recurrir a la violencia aunque yo estaba sedienta de sangre de mucho antes. Los nazis mágicos he escuchado que nos llaman algunos sangres sucias... otros dicen que la historia se repite. Tonterías. El miedo les paraliza pero a nosotros no y por eso seremos el bando ganador. No pueden derrotarnos porque no tienen con qué hacerlo.