Harry y Nix Potter se han quedado huérfanos y viven en casa de sus abominables tíos y del insoportable primo Dudley. Harry y Nix se sienten muy tristes, hasta que un buen día reciben una carta que cambiará sus vidas para siempre. En ella les comunican que han sido aceptados como alumnos en el colegio interno Hogwarts de magia y hechicería.