Drabbles. Le gustaban cada una de las partes de su cuerpo; cada una era perfecta para él. Lástima que la que más deseara era la única que nunca podría tener.
Ted y Andrómeda Tonks llevaban una vida perfectamente normal en los suburbios londinenses hasta que, una mañana cualquiera, las cosas se voltearon completamente de cabeza.