Después de una década sin verle, Draco Malfoy se presenta en el despacho de Harry con una queja, que acaba por involucrarle en un problema mayor.
Tras la guerra, todo está pacífico. Harry está en la escuela de aurores, y en apariencia todo es normal...hasta que él mismo mete en su vida a cierto rubio que la pondrá patas arriba.
-¿Creíste que revelar al Profeta que era gay sería divertido, verdad, Malfoy?- Draco levantó una ceja- Ahora SÍ que es divertido.