Lo único que quería era detener el tiempo y correr, correr lo más lejos que sus piernas le permitieran. Todo por alejarse del secreto que, lentamente, la consumía dentro de su propia oscuridad.
"Ninguna chica se me había escapado tanto de las manos como Lily Evans. Cada vez que pienso que estoy a punto de lograrlo, que voy a conseguir que salga conmigo, ella destruye mis esperanzas de la forma más despiadada posible, pero no me rendiré. No cuando se trata de la chica que quiero. [...]" -Extracto de un pergamino enviado a Elizabeth Blair, por James Potter.