—Ten cuidado, ese ángel puede llevarte al mismo cielo y abandonarte en el infierno. Ella le mostró el dedo corazón antes de toser un poco, el final estaba a la vuelta. Draco se acercó, la levantó en vilo y extendió sus alas, ella las admiró una vez más; eran negras como el ébano con reflejos azules, su piel blanca resaltaba etéreamente junto a sus ojos grises y cabello rubio.
Quiero gritar, quiero llorar, quiero destruir todo a mí alrededor. Sí, incluso a ti. Quiero verte sufrir, quiero verte roto, quiero que entiendas el motivo por el cual te quiero lejos. Vamos, por favor hazlo. Aléjate, no quiero, pero lo estoy haciendo. Estás abrazando a mis demonios, te van a destrozar. Por favor, sé inteligente y vete.
"Porque amarte, tuvo sus consecuencias..."
Estabas ahí, enfrente de mí, ajeno a mi presencia, ajeno a nuestros sentimientos ¿Qué nos pasó? fue la incógnita siempre presente. ¿En qué momento nos olvidamos? era la cuestión que a gritos pedía mi alma responder pero yo no conseguía recordarte. ¿Por qué?
Me dices que me necesitas, luego te vas y me haces baja, me cortas. Pero espera, me dices que los sientes, no pensaste que me daría la vuelta y diría...
¿Que deseas Theodore Nott?— le pregunto acercándose lentamente, sus rostros estaban muy cerca Por un momento sus ojos lo hipnotizaron, el azul de sus ojos saltarines, la fina línea de sus labios invitándolo a besarlos, su piel nívea que brillaba con el sereno de la madrugada. —Consumir esa pureza en tu alma y que conozcas un poco de mi infierno...
¿Alguna vez has estado tan asustado que no puedes siquiera gritar? ¿Te ha pasado que jugaste con magia desconocida y ahora estas pronto a pagar las consecuencias? Si hubieras sabido que tu alma débil y tu voluntad perdida iban a ser el cimiento perfecto a lo desconocido, hubieras evitado mirarte al espejo…
El beso estaba lleno de intensidad, baile con un toque de dulzura y algo más que no supieron distinguir o prefirieron ignorarlo. —a que no fue una mala idea escaparnos Potter—le dijo sin separar su rostro del de él. —claro que fue una mala idea Parkinson y tendremos que pasa por la ardua prueba de entrar sin que nos descubran.