Y seré tuyo, hasta que las estrellas caigan del cielo. Tuyo, hasta que todos los ríos se sequen. En otras palabras hasta que muera. Y seré tuyo, hasta que el sol no brille más. Tuyo, hasta que los poetas se queden sin rimas. En otras palabras, hasta el fin de los tiempos...
Traducción. Sería una tarea bastante intimidante dar clases de tutoría a la chica rara con el extraño cabello y extraño sentido de la moda, incluso si nunca la hubieras conocido. Era realmente aterrador dar clases a esa chica y saber que, al menos una vez, ella estuvo enamorada de ti.
Las voces se callaron de súbito, asentándose un silencio sepulcral en el patio y la sorpresa en los rostros de todos los presentes. Obviaba el hecho de que todos los estaban observando, cómo no hacerlo, si ese era un acontecimiento que nunca pensaron llegaría a pasar.