Maldito y solo vaga por el mundo hasta que lo encontró, su chico de rojo. Para deshacerte de la maldición habrás de deshacerte de tus sentimientos y matar a tu amor. ¿podrás hacerlo?
Sobre el reino de Iwatobi pesaba una gran maldición, para deshacerla el rey del país ha de tener al hijo de dios con el mago más fuerte que haya, una competición da comienzo para decidir el país, ¿aquel que quitó mi vida realmente era mi enemigo? que de comienzo el juego de la supervivencia. me pregunto quién sobrevivirá
Haruka era un príncipe, Makoto otro, dos mundos diferentes pero el sentir es el mismo, o al menos eso quiso pensar, ¿estaría equivocado al final?
Porque Makoto se sentía como un pierrot, con una máscara de sonrisas mientras por dentro estaba roto.
Un concierto lo inicia todo, los celos, las envidias y la lucha por el corazón de Morinaga. ¿podrá Souichi acabar con el terrible enemigo que acosa su relación con Morinaga y más cuando este exprese sus deseos de tener algo más que amistad con su kohai?
La vida es cruel, siempre lo es y esta vez no es una paranoia mía. Un crimen sin resolver, una prisión entre la nieve, y unos ojos azules tan hermosos como misteriosos. Mi nombre es Tweek Tweak y estoy preso en la Prisión South Park por un crimen que no cometí. Multipairing
Makoto y Haruka están viviendo ya en Tokio, los dos juntos, luchando por volver sus sueños realidad. Nuevas personas, nuevas experiencias, sentimientos que cambian, todo por un futuro, todo por los sueños.
Las infidelidades se pagan caras, ¿que pasa cuando todo tu mundo se desmorona a causa de esto? ¿podrá reparar aquello que dañó? ¿o será demasiado tarde para hacer algo?. Una nueva oportunidad se abre ante Haruka, ¿será capaz de aprobecharla?
Suoichi tiene un mal presentimiento durante todo el día, pero aunque trata de no darle importancia todo se tuerce en pos de ese mal augurio que le hará preguntarse, si los milagros de verdad existen
No me sentiré solo, porque vivimos juntos. Esas fueron tus palabras aquel día, pero ahora la soledad se ha vuelto una contigo mientras recuerdas esos días en los que fuiste feliz.
Roderich odiaba el mar porque siempre lo alejaba de Antonio.
Uno de los más grandes se marcha, ahora solo queda rendir sentido homenaje a aquel que hizo tanto por él.