Un desafío a escritores aficionados puede derivar en interesantes historias. En este caso algo que comenzó como un drabble, pero que ya va en algo más. Espero que alguien más recoja el guante.
Una historia dedicada a todas aquellas Harukas que tienen miedo de cocinar, acompañadas de recetas fáciles y deliciosas. Y para aquella Tenoh en particular que me pidió una receta original.