Así que Daiki se tuvo que resignar —no le quedaba otra— y apechugar con la triste y dura realidad. Una realidad donde Satsuki prefería entrenar a un gato mágico de mentira y no pasar el rato con Daiki (o la historia de cómo Satsuki se vició a un juego de unos monstruitos llamados Bokemon). Aomomo.
Tatsuya descubre cómo Taiga podría superar su fobia a los perros.
Himuro sigue sin acostumbrarse a la cultura japonesa, pero sus compañeros lo quieren tal y como es. Por mucha gracia que les haga.
Aomine y Kise son idiotas, pero Nijimura lo es aún más. ¿A quién se le ocurre ponerse tan en ridículo por un mísero lápiz?
Fragmentos sueltos sobre Himuro Tatsuya, sus amigos y una vida que no hace más que darle puñaladas traperas.
Ocasiones en las que Nijimura y Akashi (casi) se reencuentran. Nijiaka suavecito.
Y eso que mantener a Kise en silencio era una tarea casi imposible, pero, una vez más, el porno hizo milagros.
Quizás Nijimura dejaría de sufrir tanto si Kuroko tuviese la decencia de dejar de salir de la nada.
Tres ocasiones en las que a Akashi le sale un grano y nadie le dice nada (y una donde sí).
Akashi y su fascinación por el día a día de la clase media acabarán con la cordura de Mayuzumi. MayuAka suavecito.
Kise se queda dormido en el sofá y Kuroko intenta llevarlo en brazos a cama (palabra clave: "intenta"). Kikuro.
Kuroko tiene complejo de esfinge, Kise copia la habilidad de Aomine para hacer metáforas pésimas y ninguno de los dos sabría qué es el amor aunque les golpease en toda la cara. Kikuro.
A Kurokocchi le duelen los pies y Kise, que es un novio ejemplar, le da un masaje. Lo que Kise no se esperaba era que esos pies oliesen a huevo podrido. Kikuro.
La noche en la que Hayama Kotarou no dejó dormir a nadie (salvo a Akashi, claro).
Que si Kise-kun esto, que si Kise-kun lo otro… ¿Quién era ese tal Kise y por qué todo el mundo hablaba de él?
¿Qué se oculta tras el flequillo de Tatsuya?
Midorima y Momoi se encuentran en el lugar más inesperado. Midomomo ligero.
¿Será por eso que se siente tan a gusto a su lado? Nijihimu.