Durante una práctica de esgrima privada Arthur se muestra dulce con Francis, lo cual resulta sorprendente y bien recibido en medidas iguales. (Puro fluff)
La primera vez que se vieron Arthur estaba rompiendo la bicicleta de Francis a martillazos. Esta es la historia de cómo tuvo que repararla y de lo que ocurrió años después entre ellos.
El paciente se recuesta en el diván, su dinero se va sesión tras sesión y su saliva la gasta hablando acerca de Bonnefoy involuntariamente. Deberá ser capaz de resolver sus conflictos antes de perder la razón.
Francis se topa con antigüedades que reviven su pasado. Su novio del presente sugiere que es allí donde deberían quedarse.
Sin previo aviso y cuando más lo necesita, algo inesperado sucede: un ángel cae del cielo.
Rubio, alto, esbelto y de una mirada verde que le hacía temblar hasta los huesos. Por un hombre de esas características Francis Bonnefoy había iniciado sus clases de esgrima, por Winston Kirkland. En sus planes no figuraba un encuentro con su desastroso hijo.
El capitán Kirkland se ve abandonado a la hora de emprender un viaje decisivo: La búsqueda del tesoro que sólo se rige a partir de los deseos del corazón.
He first appeared four years ago. It began with opinions that came from some corner of the room. He agreed with most of what he said. The man was part of him, an exteriorization of some hidden section of his mind. That man was the product of it.
Con una intención entre manos y el corazón en la boca, Inglaterra casi se sumerge en ese mar de sonrisas que se evaporan y caricias imaginadas.
Para variar me llevaste a leer contigo, como si esa sola actividad abarcara toda la inocencia del mundo. Hacías que el tiempo no importara, que las cuatro paredes se cerraran sobre nosotros y el libro se deshiciera frente a mis ojos. Francis, ¿acaso finges no saber que el mundo parece inexistente cuando estoy contigo o solamente estás leyendo?
Francis y Arthur van por su tercera victoria, dispuestos a obtenerla, pero ese año se les presentan competidores inesperados.
Hacía cinco años que lo mantenía allí dentro para él solo. —Pero yo no te amo. Si estás allí es porque te lo buscaste, no porque yo quiera. Ni porque te quiera a ti.
Tras la partida de su vecina, los hermanos Kirkland adoptan a su gato, Francis. Sin embargo, desconocen la extraña metamorfosis que se apodera de él cuando el invierno llega.
A Francis Bonnefoy sus propios sueños se le presentan como el sucio reflejo de un viejo cristal al que llama infancia.
Una noche de pasión con Francia, una discusión efímera y un visitante imprevisto. En fin, una velada normal en casa de Inglaterra.
Una pelea con el francés se va de manos y el pequeño Arthur se recluye en los baños, lugar en el que sus únicas amigas intentan consolarlo. Ésto ocurre, hasta que una voz intrusa se cola entre las demás.
Porque al final del día, cuando todo está dicho y hecho, no queda más que dar la vuelta y volver a casa.