–Si no te gusta lo que soy–Red X dijo–. Entonces deja de buscarme. No voy a cambiar sólo porque tú lo quieres. / –¿Por él me estás dejando?–dijo Robin / –Decídete: seguir hasta Red X, o dar media vuelta e ir con Robin–dijo Cyborg. / –¿No crees que eso es egoísmo? No puedes seguir jugando con los dos–aconsejó Raven. / –¡Viejo, alguien tiene que controlar a Robin!–gritó Chico Bestia