La guerra anegaba el sur de Azeroth. Los orcos habían curzado el portal oscuro y librado una guerra encarnizada contra los reinos del Sur. Pero en el Norte perduraba la paz. Southshore era una pequeña aldea al sur de las montañas de Alterac. Sus gentes se dedicaban a la pesca y la agricultura. Pero eso era algo que estaba por cambiar…
Cuando Rey Lich volvió a centrar su mirada sobre el mundo, tras despertar de su restaurador letargo, y más poderoso que nunca, La Alianza no tuvo más remedio que enviar a sus huestes, recién llegadas de Terrallende, hacia las heladas tierras de Rasganorte. Mas lo que allí encontraron no era exactamente lo que esperaban…