(Pensado como precuela directa de Harry Potter) El Ministerio Egipcio de Magia acuerda con Gringotts el envío de un mago que ayude a romper viejos maleficios. A su llegada, el joven Bill Weasley enfrentará un peligro mayor que los maledictus: también Egipto tiene a su propio "aquel que no debe ser nombrado" y que tras varios siglos oculto podría estar a punto de salir a la luz.