Un intento de asalto fallido... Una rebeldía latente... Un secuestro... Un orgullo herido... Ella lo odia... Él la desea... Ella quiere asesinarlo para escapar pero un síndrome de Estocolmo lo estropeó todo...
Los humanos esconden secretos? Por supuesto que sí... Unos pueden ser terroríficos para las personas. ¿Pero qué sucede cuando esos secretos se convierten en un vicio?. Aquellos que se aplacan con placeres. Sesshomaru es uno de ellos posee muchos secretos. Su vicio perfecto se basa en sexo. Nada de compromisos, nada de sentimientos, nada de emociones. hasta que se enamora.
Se ha convertido en el enemigo principal de las aldeas. Sanguinario y despiadado es aquella Bestia que ronda por las noches y los días, pero todo cambia cuando conoce a la chica del futuro que llegó del pozo de los deseos. Dicen que es la salvación. Y tal vez sea cierto. Porque se ha convertido en la maldición de la Bestia. Es su debilidad... Es su deseo...
Nunca fui buena en clases de deportes extremos. Me inscribí porque el profesor está jodidamente perfecto y con cara de pocos amigos. ¡Lo típico me gustan los hombres serios y mayores! No soy de su agrado sin embargo me toleraba, pero todo se complicó cuando me descubrió masturbándome pronunciando su apellido ¡ACKERMAN! No sé que pueda suceder después de esto.
Fantasías enfermas, acoso, deseo, lascivia, son sensaciones que presenta Sesshomaru Taisho por una mujer que vive del otro lado del edificio. Sus ojos están clavados en ella como depredador. Y Kagome lo sabe, haciendo de todo para provocarlo. Historia totalmente sexual.
El amor entre ellos dos surgió de repente, podrían ser la pareja más feliz del mundo, pero el destino es totalmente distinto porque su amor es prohibido... Kagome está casada con InuYasha por compromiso, pero está enamorada de Sesshomaru su medio hermano. Sesshomaru finge despreciarla... Pero a escondidas se ven... Disfrutando de ese fruto prohibido.