Bella Swan estaba intentando poner orden entre unos cachorritos cuando Edward Cullen entró en su guardería para mascotas. Necesitaba que cuidara de su gata de inmediato. Bella no podía negar que Edward había cambiado desde el instituto -para empezar, era menos arrogante-, pero ¿podía confiar en que él no volviera a romperle el corazón? Adaptación.
Isabella Swan jamás pensó que en aquel viaje encontraría el amor, Edward Cullen no esperó que un encuentro en el ascensor con cierta chica de ojos chocolate pondría su mundo de cabeza.