La guerra terminó hace ya once meses. Harry intenta rehacer su vida, alejarse de aquello que lo torturó en un pasado. ¿Qué pasará cuando Ron y él se vean obligados a abogar en el juicio contra los Mortífagos?
Podía recordar perfectamente sus palabras aquella cálida tarde de verano cuando, con aquella seguridad arrebatadora y su infaltable expresión despreocupada, él las había pronunciado: Seremos eternos
Habían pasado mil doscientos años, cuatrocientos treinta y ocho mil días, cinco horas y algunos minutos. Sin embargo, él la seguía amando como el primer día.
Llevada por la ilusión de que Harry ha regresado para buscarla, Ginny se convertirá en un anzuelo. ¿Y quiénes pican los anzuelos? Pues los príncipes azules, claro.
La guerra finalmente ha terminado y los silencioso terrenos del castillo que horas antes alojaron una de las batallas más cruentas de todos los tiempos, son testigos del reencuentro de dos de los muchos héroes de aquella guerra.
Años después de la última batalla, Teddy decide darle las gracias a aquellas dos personas gracias a las cuales él vive hoy en día: sus padres. Oneshot.
"Quiero que tus ojos grises lean mi carta suicida. Suicida, si, porque he muerto. Así que ve, mi hurón amado, ve y alerta al mundo. Cuéntales que estoy muerta. Diles que me amaste, diles que te ame. Confiésales que nos odiamos y que por eso me suicidé"