Sherlock odia la nueva barba de John y está dispuesto a hacer lo que sea para que se la quite, incluso si aquello significa tomar medidas absurdas. John no piensa cumplir ese capricho.
Después de un desagradable encuentro con el equipo de rugby y algunos comentarios por parte de las animadoras, Sherlock decide que lo mejor para John es que se aleje de él lo antes posible. John definitivamente no comparte esa idea.