Ahora… esperaba, en el lugar indicado, paciente, discreto, ocultando su rostro entre las sombras, después de todo cuando por fin saliera de la basura en la que estaba metido, quería ser libre...
Lo peor de todo, es que ese era un desayuno tranquilo. Ranma vio a su esposa levantarse de la mesa e irse a la cocina. Él por su lado siguió intentando controlar a sus caballitos.
¡¿Pasable! ¡Carajos Akane! ¡¿Pasable? ¡Ranma Saotome no hace nada pasable!
Pero, regresando a la confianza a la que se refería su madre, no quería pensar en eso, porque si comenzaba con aquello de organizar sus cosas, era aceptar que ella no estaba, que no regresaría y que no lo iba a hacer jamás y no podía. Algo en su corazón se negaba rotundamente a aceptarlo.
- Mas, por favor – dijo la chica tratando de que el hombre aumentara la energía para que fuera más fácil para ella, sin embargo, a los oídos sensibles de Ranma la petición con la respiración irregular de la muchacha le parecía casi erótica. ¿No había dicho ella que no tenían nada? Apretó los puños con fuerza..
Akane bufó ante su poca respuesta y la impaciencia, sin ganas abrió la tapa del regalo y al ver el contenido, le dieron ganas de arrojárselo a la cara, pero de nuevo, manteniéndose como si no le importara, solo aventó el regalo a la cama y dijo. - Que gracioso, ja- ja – ja, ahora vete.
Ahora entiendo todo, todo este tiempo descuidaste a tu hijo para cuidar a la mocosa de Akane. ¡Tu responsabilidad era cuidarlo a él no a esa estúpida bebé que ni siquiera es tuya!
Señorita Tendo… - la enfermera reapareció en la puerta y Akane tuvo que separarse de su prometido, antes de que la mujer entrara, ella llegó a la puerta, luego se fue tras ella directo al consultorio.
Si necesitas hablar, sabes que puedes contar conmigo, ¿verdad? – aunque no lo veía de frente, había notado sus ojos rojos.
Mi Akane es tan bonita… y eso no es nada… espera… hip… a que…- le dió otro sorbo a la botella. – a que llegue a los 20’s y vas a querer encerrarla en una caja de cristal.
Desde hace bastante había notado cual era la única manera que Ranma regresara a su lado sin dar excusas, sin intentar mantenerlas tranquilas para que no causaran más daños y sobre todo sin ninguna clase de espera
A menos que tenga el poder de resucitar, usted es tan inservible como ella. Nada va a devolverme a Akane.
Nabiki lo observó durante algunos minutos más, ¿Porqué Ranma estaba haciendo esas mezclas tan extrañas? Hizo un gesto de desagrado cuando el joven agregó pulpo crudo y molido a su preparado, peor aún, casi vomita al verlo probarlo.
Sin embargo, la última pelea en la que se habían enfrascado, además de terminar, de nuevo, con el compromiso, Ranma había tomado sus cosas, diciendo únicamente un “Me voy”, sin ninguna clase de explicación.
Eres mi mejor amigo – la cara de Ranma perdió color, su nerviosismo se había ido como por arte de magia siendo remplazado por la decepción. El artemarcialista podía sentir como sus piernas flaqueaban, ¿esto era el tan famoso dolor por desamor? Recargó su espalda contra la pared de la caseta y se dejó caer al suelo.