Parece que las cualidades de cada fundador le sirven para una mierda. ¡Un brillante Gryffindor!, le dijo un tío Weasley. ¡Menuda inteligencia!, ironizó él. Valiente, inteligente, astuto y leal… ¡Y no ser capaz de decir a una chica: —Te amo! Patético.
Una declaración en 171 palabras. Él la ama y lo gritará a los cuatro vientos. Mientras Albus no se entere, claro.