Louis resopló irritado mientras desperdiciaba una perfecta tarde limpiando trofeos en la sala del tercer piso. En lugar de castigo, más bien merecía una medalla por partirle la cara al monigote ese de Rob Watson y si alguien preguntaba si lo volvería a hacer con gusto respondería que estaba dispuesto a volver a poner a ese zoquete en su lugar
Pequeño poema escrito en Quenya, dedicado a la hermosa ciudad de Mithlond.
No había tomado las mejores decisiones en el pasado, pero habían sido necesarias para llegar a ser quien era en ese momento..Ahora veía en aquellos ojos claros el final y principio de su travesía...Por que todos merecemos ser felices../Reflexiones de Cho