Jamás imaginó que enamorarse de él fuese tan fácil y sencillo, tan básico como el aire para vivir. Sin embargo, el destino tenía guardado cierto dolor para ella, un dolor que ni en cien vidas superaría. Y aunque dicen que donde hubo fuego, cenizas quedan, tal vez la llama de un nuevo amor pueda hacerla resurgir...
Su vida jamás fue fácil, siempre a contracorriente sin saber qué pensar por ella misma. Vivía en una familia que le habían inculcado pensamientos totalmente contrarios a lo que le decía su corazón. Alguien apareció para hacerle ver que no tenían que vivir en un mundo así, alguien que le cautivará con tan solo once años, y que lo seguirá haciendo a pesar de querer a otro...