el paso de ser mi mejor amigo a mi pareja por tres años y medio, el a mis ojos era perfecto, inteligente, guapo, audaz, aniñado y a la vez maduro, fui una estúpida al pensar que realmente el era maduro, me entregue a él y a cambio el me dio dolor, me hizo sentir mierda, se aprovechó de mi corazón y de mi amor absoluto por él, eso además agregando que las que se decían mis amigas
o quizás eras tan cruel que disfrutabas ver mi dolor reflejado, no comer, no dormir, sentir como moría lentamente cada día y que la noche no se llevaba el dolor, sino que lo hacía más duradero, intente parecer normal durante mucho tiempo, como si nada estuviera sucediendo,
siento la impetuosa necesidad de vaciar mi pobre contenido estomacal, vómito y veo que ha sido en los zapatos de alguien, levanto la mirada para disculparme, por educación y costumbre, pero me quedo helada, el hombre que esta frente a mí, tiene puesto una gabardina azul turquesa, con un chaleco amarillo, camisa blanca y un moño, está cargando una maleta,