Toda esa situación no era más que una maldita ironía del destino. Dos jóvenes atormentados, buscando alejarse de su realidad, de sus temores y fantasmas, queriendo olvidar sus errores y empezar de nuevo; y volviéndose a encontrar en aquel rincón del mundo
Esta es la historia del fatídico día en que Harry decidió contarle a Ron sus intenciones de proponerle matrimonio a Ginny...
Me excité mucho cuando enredaste tus manos en mi cabello y mordiste suavemente mi labio inferior… esa era la leona que yo conocía… y estaba de vuelta.
"Hermione… ¿quieres hacer reír a Dios?... Cuéntale tus planes…", me dijiste alguna vez… y esa noche, más que nunca, sentía todo el peso de tus palabras sobre mis hombros…
Tardé medio segundo más en decidir que no la dejaría ir. No, no, no… esa castaña es mía.
Los días grises no tienen por qué ser siempre tristes...